Blogia

Domingo7

El progreso y los recursos naturales

Antonio Ibarra Ramírez

 

Un pueblo rico es aquel que ha conservado por mucho tiempo sus recursos naturales. Hay pocos lugares que se preocupan por el aprovechamiento racional de las  riquezas con que cuenta y por otro lado, hay muchísimos ejemplos de lugares con destrucción de dichos recursos.

            El crecimiento económico de un lugar no es sinónimo de progreso. ¿De qué sirve obtener mucho dinero si no se tienen áreas verdes para obtener oxígeno puro para respirar debido a la creciente industria de algunas ciudades, en las           cuales además, la gente vive amontonada en espacios reducidos y en constante tensión por el trabajo, el ruido y las largas filas por obtener un producto o servicio? Esto solo por mencionar algunos ejemplos.

            Por otro lado un pueblo pequeño como el nuestro, con aire puro, una vida   tranquila, sin mucho ruido y sin tensiones podríamos decir que es un lugar ideal para vivir. Sin embargo, no hay oportunidades para progresar, la mayoría de la gente no tiene un empleo fijo, por lo que siempre vive en la incertidumbre; en la duda acerca de lo que va a hacer el día de mañana, si va a comer bien, si comprará ropa o tendrá para adquirir un servicio o producto que le de una comunidad.

            En cuanto a las personas que realizan actividades productivas como la agricultura o la ganadería, la mayoría las hacen sin el uso adecuado de una tecnología que les genere grandes ganancias y a la vez conserve y aproveche adecuadamente lo que la naturaleza les ofrece.

            La ganadería, por ejemplo, se realiza en forma extensiva, en grandes áreas, en pastoreo libre, sin cuidar los recursos y muy en especial el suelo, que es lo que sirve para que las plantas se desarrollen y den alimento a los animales que nos sirven de sustento. Cuando los animales acaban con la vegetación de un lugar grande o pequeño, el viento y el agua se encargan de arrastrar el suelo hacia lugares más bajos. En el Téul debido a la forma de sus terrenos es muy propio para el arrastre de partículas de suelo; aunado a esto, las lluvias torrenciales que en cada temporada caen en la región provocan que miles de toneladas anuales sean llevadas por los ríos hacia las presas o hacia el mar, quedando cada año más delgados los suelos y con menos nutrientes que son necesarios para el desarrollo de las plantas y que a su vez alimentan a los animales y al hombre.

            La agricultura también es practicada en forma extensiva y con poco rendimiento, considerando todo lo que se tiene que invertir durante su práctica. Muchas veces se abren terrenos nuevos para el cultivo, destruyendo la vegetación existente y en lugares que no son adecuados para ello; esto provoca que el suelo se erosione y sea arrastrado por el viento y el agua. Estos terrenos permiten que se obtengan buenas cosechas unos pocos años, después de los cuales quedan inservibles, erosionados, sin nutrientes y sin vegetación.

            Es necesario aprovechar la experiencia que el hombre ha reunido durante miles de años y la tecnología que ha inventado porque es inconcebible que en pleno siglo XXI se sigan cometiendo los mismos errores y se destruya cada vez más a la naturaleza en una carrera sin fin.

Editorial

Siembra vientos,

cosecharás tempestades

 

El fin de todo gobierno es procurar el bien común, ver que se garanticen los derechos de las personas, que éstas cumplan sus obligaciones y que, en la medida posible, prevalezca la armonía y la justicia. Un gobierno es quien encabeza los esfuerzos para que cada familia y todas las personas vayan gozando de medios adecuados para vivir.

El problema de México ha sido que los gobiernos piensan más en su propio beneficio que en las necesidades de la colectividad. Llegan tres o seis años con la avidez de juntar un buen capital para gozar un porvenir de tranquilidad y sin preocupaciones económicas. Para nuestros gobernantes vale más el propio egoísmo que el bien de la comunidad. Así ha sido y quien sabe por cuánto tiempo así continuará siendo.

El caso del actual presidente municipal, Enrique Larios Arellano, confirma esto que todo mundo sabe de los gobernantes. No aceptó la propuesta de la oposición de disminuir su sueldo, el de él, el de todo el ayuntamiento y de sus principales colaboradores. Rechazó cobrar una percepción razonable tomando en cuenta que vivimos en un municipio chico y con bajo presupuesto. Y la situación se complica tomando en cuenta que recibió un municipio en bancarrota, endeudado y con diversos compromisos que el anterior presidente, con demasiada irresponsabilidad, transmitió al actual gobierno.

Por si fuera poco, Enrique Larios, aconsejado por sus asesores, sigue actuando como si todavía anduviera en campaña, y considera que los miembros de los demás partidos siguen siendo sus enemigos. Ha tomado varias decisiones que explican que él no quiere acuerdos. Llegó golpeando. Dividiendo.

Despidió sin motivos a Hugo Aldemar Carrillo del consejo municipal de desarrollo rural sustentable. Para empezar, a Hugo no le permitieron la entrada a la reunión donde se trataría el asunto de designar el técnico asesor del consejo. El presidente no quería que estuviera presente para poder decir que Hugo había renunciado y que tenía meses sin trabajar, cuando la realidad era otra. Sin embargo, no se le dio la oportunidad de defenderse. Y en esa reunión se eligió a Alejandrina Ávila Vera, hija de Pedro Ávila y de la regidora Ramona Vera. Un caso más de nepotismo que la oposición ha denunciado.

En las reuniones de cabildo, el presidente municipal, lejos de promover la concordia y el entendimiento, ha tenido actitudes de soberbia y de imposición. A fuerzas quiere que el tesorero municipal sea una persona que, según lo que establece la ley orgánica del municipio, no puede tener un cargo dentro de la presidencia, por ser cuñado de una regidora (del PRD, por cierto). Y en lugar de platicar razonablemente el tema, el presidente ignora a la oposición y recurre a evasivas y chicanas que le ayuden a ganar tiempo. Ganará tiempo, pero pierde algo más valioso: autoridad moral frente a los regidores y frente al pueblo. Lo mismo hizo en el caso de la secretaria de gobierno, que era, al mismo tiempo, abogada litigante, y Enrique Larios despreció una solicitud de tres abogados, que sólo pedían que el asunto fuera discutido en la sesión pública de cabildo. Impidió que el caso fuera tratado en la sesión pública del ayuntamiento. Ignorando a la gente, el presidente municipal sólo hace todo lo posible por ganarse el desprecio de la ciudadanía.

Tal parece que ya olvidó o no ha querido enterarse, que el actual presidente municipal, en toda la historia de las elecciones municipales, ha sido el candidato que ganó con el porcentaje más reducido de votos, 30 por ciento. Esto quiere decir que Enrique Larios es el presidente que ha llegado con menos aceptación popular; por varias razones, pero sobre todo, por venir de fuera y por provenir del mismo partido del peor de los presidentes que ha tenido este municipio, Aurelio Lamas Luna.

El presidente municipal no debe olvidar que llegó a la presidencia producto de un fraude a la voluntad popular, quizá el fraude más grande en las elecciones de este municipio. Al inicio de la campaña, él era el candidato que menos posibilidad tenía de llegar a la presidencia. El dinero, el cemento, el abono químico, las despensas, las promesas de empleo, la compra de conciencias hicieron lo que parecía imposible. Y por si fuera poco, los principales funcionarios del consejo municipal del Instituto Estatal Electoral de Zacatecas (organismo que debe garantizar la imparcialidad y la legalidad de las elecciones), Benjamín Tovar Carrillo y Cipriano Castañeda Gómez, presidente y secretario, respectivamente, ahora trabajan en la administración municipal como funcionarios de primer nivel.

En virtud de que es poco aceptado, lo lógico sería que el presidente municipal tratara de ganarse el aprecio y el respeto de los habitantes de este municipio. Y, en el caso de la oposición, está haciendo todo lo contrario. Sigue en pie de guerra, atacando, dividiendo, tratando de debilitar a los partidos, ofreciendo empleo a algunos simpatizantes de la oposición. Esa es la mejor manera de sabotear una administración municipal, porque parece que no se ha dado cuenta que la oposición de este municipio es aguerrida, se organiza, lee, se informa, opina, participa, critica, hace propuestas y las lleva a cabo. Este periódico es una muestra de ello. Domingo 7 es producto de una alianza ciudadana que está decidida a evitar que los gobernantes hundan a este municipio; pero también queremos educar, informar al público, decir palabras con sentido humano, examinar los problemas y plantear propuestas que ayuden a poner soluciones.

La actitud descortés y arbitraria del presidente municipal ha contribuido a la unidad de la oposición. En lugar de pelear, mejor debería de llamar a todos los partidos de oposición, pero no para dividirlos ofreciendo pequeños privilegios, sino para dialogar con todos, de manera abierta, sincera y con la firme decisión de llegar a acuerdos en bien del municipio.

Mientras se empeñe en hacer caso a sus asesores que le recomiendan aplastar y ningunear a la oposición, el presidente municipal seguirá sembrando vientos. Y quien siembra vientos, cosecha tempestades.

Editorial

Domingo 7: pensamiento, reflexión y expresión del pueblo

 

El nacimiento de este medio informativo se debe a una necesidad que hemos encontrado en nuestro querido municipio. Hay ocasiones que queremos expresar una idea, un comentario, una opinión sobre algún asunto de interés comunitario y nos vemos impedidos de hacerlo por la falta del espacio para tales expresiones.

La responsabilidad de esta publicación recae en un grupo de personas interesadas en el progreso de este gran municipio, que al hacer una revisión de las acciones que se podrían emprender, se llegó al consenso que ésta es la primer herramienta que se puede emplear, para con ella, motivar al pensamiento, reflexión y expresión de todos los que quieran contribuir al desarrollo de su pueblo.

Queremos hacer de este espacio un lugar en donde cualquier persona que tenga algo que decir lo diga, cuidando, únicamente el respeto hacia los demás y hacia su comunidad. Aquí se podrá hablar de lo que se quiera sin perder de vista que el objetivo es comunicar y enriquecer la experiencia de los demás con las propias. De tal forma que aquí tendrá espacio el agricultor que desee compartir sus técnicas de labranza, así como el ama de casa o el estudiante para compartir con los demás sus puntos de vista y opiniones sobre cualquier tema que sea de interés a su comunidad.

Damos inicio a este proyecto, en un momento en el que se renueva el gobierno del municipio y al ser este un órgano informativo independiente del quehacer gubernamental, sin duda habrán de aparecer en él comentarios a favor o en contra de la autoridad municipal, para que ésta las tome en cuenta y modifique si así lo considera, o las deje como están, para hacer efectivo aquello que se pronuncia en la toma de protesta: si no lo hiciere que el pueblo me lo demande. Es este uno de los principales objetivos del periódico: darle espacio de expresión al pueblo para hacer oír su voz y sus demandas.

Así queda hecha la invitación a participar en este medio a todos aquellos que tengan el valor de decir lo que se piensa, haciendo uso de la libertad de expresión con responsabilidad y sin detenerse por pequeñeces, como sería la de pensar en el qué dirán o el miedo a ser criticados.

¿Ladran los perros? Señal que vamos andando. El que quiera entender que entienda.

Palo Alto, 50 años

Palo Alto, 50 años

 

Hugo Ávila Gómez

 

Nos acostumbramos a ver como si nada lo que hay alrededor nuestro. Observamos sin asombro, sin preguntar, haciendo de cuenta que las cosas hubieran estado ahí, siempre; como si solas surgieran. ¿Quién ayudó a levantar la escuela?, ¿quiénes iniciaron el pueblo?, ¿quiénes tomaron las primeras iniciativas, las que hicieron nacer lo que ahora disfrutamos?, ¿quién animó a la comunidad?

La escuela y la comunidad del Palo Alto cumplieron 50 años de vida, no este año, sino en 2004. Este escrito es para hacer memoria, para que el olvido no nos gane. Lo que aquí se narra fue platicado por el protagonista de esta historia, el profesor jubilado, Salvador Romero López, originario de La Cuchilla, municipio de Teul de González Ortega.

En 1948 algunos vecinos de la sierra buscaron al joven Salvador Romero López, que por aquel tiempo estudiaba en la Normal Rural de San Marcos. Le informaron que no habían encontrado apoyo ni en la presidencia municipal ni con el inspector de educación (cuya oficina estaba en Tlaltenango). Ya tenían años buscando auxilio sin ningún resultado. Le pidieron que les ayudara a conseguir escuela para los niños de los pequeños ranchos de La Cuchilla, Los Cisneros, El Bragado, La Hacienda de Pinoscuates, Las Mesitas y otros más. Parecía imposible. Cada rancho estaba formado por cuatro o cinco familias, sino es que menos; 5 ó 6 niños de primaria por rancho. ¿Cómo hacer para que les autorizaran una escuela? Nunca la había habido por este rumbo, el lindero sur de la Hacienda de Pinoscuates.

Siete años de insistir: la gente de la sierra con el estudiante Salvador Romero, y éste con las autoridades de la Dirección Federal de Educación. Parecía cosa del otro mundo: ¿Cómo iba a haber una escuela para este puñado de comunidades pequeñas y desperdigadas? Imposible… Imposible para quien se cansa de perseverar, imposible para quien se desanima. Salvador Romero pensó lo que nadie había pensado: se inventó que todos los ranchos regados por esa región de la sierra eran un solo pueblo, y presentó a las autoridades educativas el censo general de la gente de los distintos ranchos, el censo de analfabetos y el censo de niños en edad de primaria. De esta manera logró que el 13 de diciembre de 1949, el profesor Honorato Tlaseca Barrera, Director Federal de Educación, lo comisionara para dirigir la construcción de la escuela. Así, ya había niños y autorización para la escuela.

Regresó el estudiante Salvador Romero, contento con la comisión recibida. Decidido a conseguir el terreno para la escuela. Se dirigió con el presidente municipal, David Cortés, y su secretario Francisco Varela, quienes lo despidieron con burla, sin escucharlo: “Se acabó el tiempo de los agraristas. Ya no hay tierras para repartir”. Salió de ahí con las manos vacías.

Pero siguió insistiendo. Fue y buscó un lugar adecuado. Encontró un terreno tepetatoso y en declive. Nadie lo utilizaba para cultivar ni para cuidar ganado. Terreno baldío. Pero con manantial. Habló con los dueños del terreno. Tampoco consintieron en ceder un terreno para hacer la escuela.

Sin darse por vencido, el joven Salvador Romero, se presentó con las gentes de la sierra, llevando en la mano su comisión para organizar la escuela. Pueblo de personas que no sabían leer. Les dijo (mostrando el papel y haciendo que leía) que ahí traía la orden del gobierno federal para que tomaran una hectárea de tierra, justo en este lugar. Y la alegría nació en la gente. Los dueños del terreno, antiguos administradores de la Hacienda de Pinoscuates, guardaron silencio y dejaron hacer. Nadie pidió leer la dichosa orden de Zacatecas. Ese mismo año de 1949 se organizó la sociedad de padres de familia para encabezar los trabajos. Cinco años duró la construcción. Señores, señoras y niños, que dedicaban sus ratos libres del tiempo de secas para levantar el edificio de la futura escuela.

Por fin, la escuela se construyó. Era el año de 1954. Un salón grande, una casa para el maestro y teatro al aire libre. Ya había edificio, sólo faltaba el maestro. Salvador Romero, que para entonces ya trabajaba de profesor, volvió con las autoridades educativas. “No tenemos maestros; sólo que se vaya usted”. Y aceptó, porque ya tenía un compromiso con la gente. En septiembre de 1954 empezaron las clases en aquel lugar despoblado, donde sólo había escuela, pero no centro de población. El profesor había hecho creer a la Dirección Federal de Educación que varias rancherías pequeñas formaban una sola comunidad. El mismo profesor Salvador Romero llamó “Palo Alto” al lugar donde fundó la escuela, en recuerdo de la meseta que está en la cumbre de Los Cisneros, que se llama La Mesa del Palo Alto, y era propiedad de tres tíos suyos, José María, Simón y Atanasio. Palo Alto, lugar con pura escuela, pero sin casas.

Ya había edificio, contaban con autorización de la Dirección Federal de Educación y había un profesor designado; pero los apuros del inicio no habían terminado. El señor cura comenzó a decir a la población que no se creyeran de ese muchacho; que venía de una escuela normal comunista y que sus hijos no debían ir a una escuela del gobierno, laica. Además, ¿cómo iban a tener escuela sin tener capilla? “Es mejor que sus hijos entren burros al cielo y no sabios al infierno”. Y algunas personas hicieron caso; mejor se pusieron a construir la capilla y no mandaron sus hijos a la escuela. La sociedad de padres de familia se dividió: unos apoyando la escuela y otros la capilla.

Los antiguos administradores de la Hacienda de Pinoscuates también mostraron inconformidad con el principio de la nueva escuela. La gente contaba que anduvieron diciendo que iban a venadear al profesorcillo que les quitó el terreno para levantar la escuela. Por eso, el profesor Salvador Romero, cuando tenía que bajar al Teul, nunca se vino de día. Prefería viajar a pie, entre aquellos cerros y barrancas, protegido por la oscuridad de la noche.

Con todo y las últimas dificultades, la escuela del Palo Alto abrió sus puertas. De los alrededores, los niños acudían diariamente a las clases que duraban todo el día: por la mañana y por la tarde, con un descanso para ir a comer. La comida era ahí mismo; nadie regresaba a su casa, por lo lejos. Con el tiempo, la gente fue comprando terrenos cerca de la escuela. Construyeron sus casitas para vivir ahí en tiempo de clases, y en las aguas regresaban al rancho a cultivar la tierra.

Así nació el Palo Alto. Primero como escuela y después como comunidad. La escuela reunió a la gente que fundó el rancho. 50 años que traemos a la memoria.

En memoria de Benito Juárez

LA REDACCIÓN

 

El 21 de marzo de 1806 nació Benito Juárez, un hombre que vivió en otra época, pero que es contemporáneo nuestro. No es un personaje muerto del panteón de la historia patria.

Hay personas que no mueren. Hay recuerdos que no se apagan. Como la persona y el recuerdo de Benito Juárez.

A principios del siglo XXI, todavía nos anima su congruencia, su honradez, su persistencia, la fe en su causa, el amor a la patria, su humildad, su valentía, su vigor, su voluntad de servir a México, a pesar de todo.

Juárez y su generación de liberales de la época de la Reforma del siglo XIX, respetaron el dinero público. Ganaron poco y no se robaron nada. Son un caso único en la historia de México.

El talento y el empeño de Benito Juárez y sus compañeros de la Reforma, hicieron posible que en la sociedad mexicana cupieran la crítica a los gobernantes y la tolerancia entre las distintas religiones y partidos.

El gobierno tiene que aprender a recibir críticas, en eso está la base de reconocer errores, para poder corregirse. Y todos tenemos que saber convivir, respetando a los que piensan distinto, pero poniendo la voluntad para que haya entendimiento y convivencia razonable y cordial.

LUZ FILTRADA

 

 Días de reflexión

 

ELISEO GONZALEZ RIVAS

 ¿Que tal amigos(as)?, considerando que acabamos de conmemorar la cuaresma,  como la palabra lo indica, pascua  o paso del Señor, según las antiguas escrituras, o fiesta de la Resurrección del Señor como lo es ahora. Y además, el inicio de la primavera, época de renacer.

Son días que nos invitan a reflexionar sobre lo que estamos haciendo con nuestra existencia. Analicemos  lo siguiente:

Soy el amo absoluto de mis hechos, el único dueño de mi persona, el creador de mi conciencia, el productor de mis acciones. Dios y la naturaleza me han concedido las facultades necesarias para hacerme sensato y pensador; me han constituido con un organismo capaz de producir calor vital y luz en mi cerebro; con un cuerpo cuya materia sólo necesita ser fortificada, y una mente que únicamente espera ser elevada.

Mi criterio es un poder del que dependen mis acciones, mi ser es un mundo que progresa para ejercitar ese poder, poseo la voluntad que ejecuta y el espíritu que domina. Estas dos fuerzas me dan la facultad de realizar las más nobles ambiciones, mientras no cese de encauzar mis energías hacia el fin propuesto.

Por consiguiente, debo cuidar mi cuerpo para evitar la prematura extinción de la vida; debo creer que existe en mí la inteligencia concedida sin excepción a todos los seres animados,  la que sólo necesita ser desarrollada convenientemente.  

 El fin último que perseguimos en este mundo es ser felices.

Yo creía que para ser feliz había que tener mucho dinero, propiedades, degustar los platillos más sofisticados en el restaurant más caro, pasear con la mujer más bella en un auto deportivo último modelo, en fin, ser tan poderoso que todo mundo me rindiera pleitesía. Pero he descubierto que es todo lo contrario, la felicidad no se conjuga con el verbo TENER, sino con el verbo SER y HACER. La felicidad no consiste en añorar las cosas que nos faltan, sino en saber disfrutar las que sí tenemos; comer con buen apetito, aunque solo sea un buen plato de frijoles; valorar, amar y cuidar a la mujer que está a nuestro lado, y en lugar de que la gente nos rinda, tratar de hacer algo bueno cada día por los demás, y en ser agradecidos con Dios  y con la vida por todo lo que se nos ha dado.

Por lo tanto quiero aprovechar este espacio para agradecer al Ser Supremo que me ha creado, a mi madre que me trajo al mundo y que me cuida desde el cielo, a mi padre que me ha guiado y dado su valioso consejo, a mis hermanos y hermanas que siempre me tienen presente, a mi esposa, hija e hijos que me proporcionan todo su cariño, en fin, a todos mis  familiares, amigos, vecinos y conocidos que de una o de otra forma han influido para que  ahora esté viviendo esta etapa de mi vida, en la cual me siento pleno y feliz.

 

¡¡¡ GRACIAS,  MUCHAS GRACIAS !!!

 

Al héroe de Calpulalpan

 

JUAN IGNACIO BERTHAÚD C.

 

Jesús González Ortega

te dedico con fervor,

este pequeño homenaje

que merece tu valor.

 

Tinterito reformista

te llamaron por tu tiempo,

contribuiste a la Patria

que sigue libre al momento.

 

Grandes épocas viviste

al lado de grandes hombres,

y a ese tiempo de distancia

no te opaca ningún nombre.

 

Valiente a más no poder

por siempre lo demostraste,

defendiendo a nuestra Patria

en etapas de contraste.

 

Sin ser militar lograste

ser general y luchaste,

demostrando patriotismo

cuando tu vida ofrendaste;

como aquel sitio de Puebla

memorable por valor,

reconociendo tu entrega

hasta el soldado invasor.

 

Y Calpulalpan fue cumbre

para que México fuera,

la nación vivificada

y libre por fin se viera.

 

Tu disciplina fue ejemplo

de patriótica obediencia

sabiendo que estaba en juego

nada más la Presidencia.

 

Por todo México entero

tu nombre brilla en la Historia,

hay calles y monumentos

erguidos a tu memoria.

 

Un monumento a caballo

está en mero Zacatecas,

¡quién más merece estos lauros

que un valiente de a deveras!

 

Comparado con Cuauhtémoc

en similar circunstancia

México los dos defienden

de la España y de la Francia.

 

El veintiocho de febrero

de dos épocas distintas

de estos grandes mexicanos

sus vidas quedan extintas.

 

Tu recuerdo es imborrable

para todo aquel teulense,

que patriota y siempre amable

a sus héroes honra y siente.

 

Si en San Mateo naciste

el Téul forjó tu temple

JESÚS GONÁLEZ ORTEGA,

se te venera por siempre.

Domingo 7 responde a Jesús Limones Hernández, auditor superior del estado

Quienes hacemos Domingo 7, el día 6 de marzo entregamos una carta al contador Jesús Limones Hernández, auditor superior del estado, en respuesta a su intento de intimidación a los regidores de oposición y al contralor. Publicamos la parte más importante de dicha carta porque pensamos que los asuntos públicos deben tratarse de manera pública, dialogando razonablemente y con disposición de escuchar. Hasta el momento no hemos recibido respuesta del auditor. Aquí un resumen del texto enviado al auditor:

 

Teul de González Ortega, Zac., 6 de marzo de 2008

 

 

C.P. JESÚS LIMONES HERNÁNDEZ

Auditor Superior del Estado

Zacatecas, Zac.

 

Nos ha sorprendido su oficio dirigido al presidente municipal del Teul de González Ortega, en donde usted afirma que nuestro periódico ha publicado información confidencial y de acceso reservado, y recomienda que los regidores y el contralor que han estado publicado información de este tipo, dejen de hacerlo, o de lo contrario, incurren en responsabilidades.

En afán de propiciar el diálogo y el entendimiento entre ciudadanos, nos dirigimos a usted para hacerle algunas preguntas que ayudarán a normar nuestro criterio, en cuanto ciudadanos que en uso de las libertades constitucionales hemos decidido crear un periódico que despierte la vida ciudadana en esta región del Estado:

1. ¿Cuál es, según su decisión, la información confidencial y de acceso reservado que se ha manejado en las juntas del ayuntamiento?

2. Concretamente, ¿qué datos, qué información que hemos manejado en nuestra publicación es de carácter confidencial y de acceso reservado?

3. ¿Por qué usted prejuzga que es el contralor y los regidores los que han publicado la información que hemos publicado en Domingo 7, siendo que otras personas del periódico han asistido a distintas reuniones públicas y han tenido acceso por sus propios medios a distintas fuentes de información? ¿Por qué dice usted que es responsabilidad del contralor y de algunos regidores la información que aparece en Domingo 7? ¿Qué acaso esta información no es pública, y por tanto, patrimonio del pueblo teulense?

4. En su oficio advierte al contralor y algunos regidores que deberán de abstenerse de publicar información confidencial y de acceso reservado, o de lo contrario incurrirán en responsabilidad y se les aplicarán las sanciones de la ley respectiva. Queremos preguntarle, ¿cuál es la fundamentación y la motivación para realizar este señalamiento, ya que en el texto antes referido usted es ambiguo al decir que se apoya en la ley de acceso a la información pública y en el artículo 5 de la ley de responsabilidad de los servidores públicos? ¿Qué textos legales en específico lo facultan a hacer este tipo de afirmaciones, y cuáles son las razones legales, humanas, éticas, políticas y lógicas que lo motivaron a dirigirse de esa manera a unos servidores públicos que lo único que pretenden es representar a la parte más viva y participativa de la población teulense?

5. Debemos decirle que el contralor municipal no nos ha facilitado un solo documento ni tampoco ha revelado ningún dato de los que él maneja en su trabajo cotidiano. Toda la información que publicamos ha salido de la propia administración municipal, a través de la documentación pública que maneja y también a través del contenido de reuniones públicas, entre ellas, las celebradas por el ayuntamiento municipal. ¿Por qué acusar a un ciudadano sin antes haberlo llamado para conocer su versión? ¿Por qué hacer caso al dicho del presidente municipal, sin antes haber dado oportunidad a la otra parte de manifestar lo que a su derecho conviene? ¿Acaso no estamos en un régimen de derecho, en donde uno de los principios es la presunción de inocencia; y donde el procedimiento adecuado es dar equidad de trato a las partes que participan en una controversia? ¿Por qué, antes de enviar su oficio, no dialogó con la contraparte del ciudadano presidente municipal del Teul de González Ortega?

6. ¿Qué opina usted de la decisión del presidente municipal y de la mayoría de regidores, de hacer privadas las reuniones del ayuntamiento, mientras Domingo 7 siga publicado lo que ahí se debate?

7. Como ciudadano y como zacatecano, le preguntamos qué opinión le merece nuestro periódico Domingo 7. ¿Cuál es el papel que debe jugar el periodismo del siglo XXI para promover la cultura de la transparencia de los recursos y las acciones de los servidores y funcionarios públicos? ¿Cómo debe actuar el periodismo ante la política pública de rendición de cuentas? Nos gustaría saber su pensamiento acerca de un medio de comunicación que recién nace en el sur de Zacatecas. A nosotros la crítica nos enriquece y nos ayuda a descubrir oportunidades de mejorar lo que hacemos.

Contador Jesús Limones, este escrito no tiene por objeto generar molestia ni disgustarlo. Somos un grupo de ciudadanos que hemos decidido participar en el debate público. Y creemos que esta comunicación contribuye a una comunicación serena, donde se de prioridad a las razones y a los motivos justificados.

Agradecemos desde ahora su voluntad de dialogar con nosotros y de exponer sus consideraciones en un asunto importante para la vida pública de nuestro estado, en general, y en particular de la comunidad del Teul de González Ortega.

Para facilitar la comunicación le anotamos nuestra dirección postal, que es la oficina de nuestro periódico: Benito Juárez número 14, Teul de González Ortega, Zac., C.P.  99800

 

A t e n t a m e n t e

 

(Firmas del consejo editorial y colaboradores de Domingo 7)